domingo, 3 de julio de 2011

Después de las ausencias



Película documental.
Director: Nacho Sirera.
País: España.
Año: 2007.

Argumento: En este documental hablan los familiares de los fallecidos y algunos supervivientes del accidente de metro que se produjo en Valencia el 3 de julio de 2006, y que dejó 43 muertos y 47 heridos.

Suceso real: El 3 de julio de 2006 era un día normal en la ciudad de Valencia. Ya estaba todo preparado para la visita del Papa Benedicto XVI para el día 9 de ese mismo mes. Hacia las 13:00 horas del día 3, un convoy del metro de la Línea 1 de Valencia, la más antigua de la ciudad (tanto la propia línea, como los trenes databan de 1988, cuando se inauguró) salía de la estación de Plaza Espanya hacia la estación de Jesús. El convoy lo formaban dos unidades, la UTA 3736 (que iba delante) y la UTA 3714. Al llegar a una curva que forma el túnel, el tren descarriló o directamente volcó (este punto no está claro ni siquiera en la versión oficial). La primera unidad volcó sobre su costado izquierdo y, debido a la inercia de la velocidad, fue empujada por la unidad de atrás, siendo arrastrada durante varios metros. El calor de la fricción entre los raíles y el propio tren volcado provocó que los marcos de las ventanas, que eran de goma, se fundieran, haciendo que los cristales se rompieran o se desprendieran. Esto fue lo que provocó la gran mortalidad del accidente, ya que la gente caía en los huecos de las ventanas e iban a  dar directamente al suelo del túnel. A lo largo de toda la curva quedó un reguero de muertos y heridos graves.
Murieron 41 personas en el momento del accidente. Dos más morirían en los días posteriores. La localidad más afectada fue Torrent, lugar al que se dirigía el tren, y de donde procedían 21 de los fallecidos. Todos los muertos y heridos graves viajaban en la primera unidad, la que volcó.
En un principio se descartaron como causas del accidente un atentado terrorista, la rotura de una rueda o la caída de parte de la bóveda del túnel (que nunca se produjo). Desde el primer momento, los políticos gobernantes quisieron quitarse responsabilidades y achacaron el accidente a un exceso de velocidad por parte del maquinista (que murió en el siniestro). Una comisión de investigación parlamentaria (la más corta de la Historia de Les Corts Valencianes, que duró menos de un mes, y una de las más cortas en España) y una investigación judicial corroboraron la hipótesis del exceso de velocidad. De hecho, la máquina, en el momento de la accidente, circulaba a 80 Km/h, el doble de lo permitido en ese túnel.
Sin embargo, hay muchos interrogantes no resueltos. El libro de averías del tren y sus copias están desaparecidos, las lecturas de la caja registradora de eventos (no caja negra, como se dice en todos los medios de comunicación) tiene indicios de manipulación y su toma de datos no fue del todo correcta, los informes de FGV sobre la seguridad de la Línea 1 y del tren que volcó fueron manipulados, y se obvia que la Línea 1 era un rosario de accidentes antes del accidente del 3 de julio, y también después (siendo la que más accidentes e incidentes registra de toda España, y también bate el récord en cuanto a muertos).
El 3 de noviembre de 2006, la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio ha realizado concentraciones en Valencia para pedir responsabilidades políticas, Justicia y respuestas, concentraciones que llevan realizando ininterrumpidamente desde hace casi cinco años. Por cierto, que el presidente valenciano se ha negado sistemáticamente a reunirse con las víctimas del metro públicamente.
El accidente de Valencia es el accidente de metro más grave de la Historia de España, el cuarto de Europa (primero si contamos desde los años 70) y el quinto a nivel mundial.

Comentarios: Lo sucedido tras el accidente del metro en una de las mayores vergüenzas ocurridas en la ciudad de Valencia, y que demuestra la pasta de la que están hechos nuestros políticos. Con su documental, realizado un año después del trágico suceso, Nacho Sirera quiso dar voz al colectivo de víctimas del metro, que por entonces no gozaban del apoyo social del que gozan actualmente. Sirera les da voz y ellos hablan de lo que sienten, de cómo vivieron aquel día, de cómo la Administración pública valenciana les ha dado la espalda. Son gente normal y corriente, como cualquier otro, gente que ha perdido a familiares o gente que sobrevivió a aquel accidente con secuelas físicas y psicológicas. no hicieron nada especial para merecer lo que les pasó. Simplemente montaron en un tren que creían seguro, pero no lo era.
Después de las ausencias es un documental cuyo valor está en que es el primero que da voz a esas víctimas que algunos preferirían que cayeran en el olvido. Y permitirá, además, que mucha gente conozca la otra cara, la no institucional, de uno de los sucesos más graves de España y de Europa.
Hoy, el mundo cultural valenciano se ha acercado a las víctimas del metro. En la película colectiva Ja en tenim prou, uno de los segmentos está dedicado a las víctimas del metro. Son muchos los cantantes que les han dedicado canciones (las más destacables: Metro, de Recámara; y Línia 1, de Pau Alabajos). El año pasado, incluso, se realizó un concierto benéfico en homenaje a las víctimas del metro, que contó con la participación de Luis Eduardo Aute y de diferentes artistas y cantantes, especialmente valencianos. También algunos programas de televisión se han interesado por el asunto, tales como Informe semanal, Línea 900 o Elegidos. E, incluso, el año pasado se estrenó con éxito de público (e intentos de censura) la obra de teatro Zero responsables, en la que, en diferentes historias cortas, se analizaban diferentes aspectos sociales y políticos del accidente del metro, desde un punto de vista satírico y crítico.

Escena favorita: Hay un momento que resume toda la historia de las víctimas del metro con una brutalidad increíble. En los días posteriores a cada concentración mensual, miembros del asociación de víctimas acuden a Presidencia a entregar una copia del manifiesto leído en la concentración de turno. Es una manera de hacer ver que siguen ahí. Pues bien, en enero de 2007 se cumplió con este ritual. Al salir del edificio comprobaron que los miembros del Gobierno valenciano estaban en la puerta, guardando un minuto de silencio. Lo hacían en homenaje a las víctimas del atentado de la T-4 en Madrid, en diciembre de 2006. Las víctimas del metro se quedaron en el acto de homenaje. Al final del documental se dice que aquel fue el momento en que más cerca estuvo el presidente valenciano, Francisco Camps, de representantes de las víctimas del metro públicamente. Por supuesto, entonces no se dirigió a ellos.

Calificación: 8/10.

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