sábado, 25 de abril de 2015

Tiburones en Malibú




Director: David Lister.
Actores: Peta Wilson, Warren Christie y Chelan Simmons.
Año: 2009
País: Australia.

Argumento: Un terremoto, cerca de la costa de Malibú, despierta a una especie de tiburón prehistórico que se creía extinta. Los tiburones empiezan a atacar a los bañistas con una voracidad inusitada mientras, la costa se ve amenazada por la llegada de un tsunami.

Comentarios: Desde que en 1975 Spielberg aterrorizó al mundo con Tiburón, estos animales se han convertido en un tema recurrente en películas de terror y ciencia ficción, especialmente en la televisión. En los últimos años se ha llegado a cotas delirantes: tiburones prehistóricos, tiburones manipulados genéticamente (Sharkman), tiburones fantasma (Tiburón fantasma), tiburones poseídos por el diablo (Shark exorcist), tiburones capaces de nadar por la arena (Sand shark), tiburones capaces de nadar por el hielo y la nieve (Snow shark), tiburones gigantes capaces de saltar hasta alcanzar a un avión comercial en pleno vuelo (Mega shark vs giant octopus), tiburones con dos cabezas (El ataque del tiburón de dos cabezas), tiburones nazis mutantes voladores (Sky sharks)... Y, por cierto, todos ellos con la capacidad de rugir. Aunque el culmen del despropósito fue esa película en la que unos tornados hacían volar tierra adentro a un montón de tiburones (Sharknado), película que ya ha generado dos secuelas más, debido al éxito que tiene la saga en comentarios en Twitter.
En Tiburones en Malibú tenemos a unos tiburones muy voraces, prehistóricos para más señas, arrastrados tierra adentro por un tsunami, lo que provocará el pánico entre aquellos que se crucen en sus caminos. La película no es nada del otro mundo. De hecho, los responsables de esta película son los de SyFy, así que eso puede explicarlo todo. Eso sí, ha que reconcoer que la premisa es original (mezclar tiburones y desastres, una fórmula que se repetiría en 2012 con la película, también australiana, Carnada; y con la ya mencionada Sharknado en 2013). Tiburones en Malibú es una película que invita a la risa involuntaria que, al igual que las anteriores, no hay que tomársela en serio. Lo único que interesa es ver cómo los tiburones devoran a jóvenes guapos. La trama es secundaria y la verosimilitud inexistente.
Teniendo en cuenta lo bajo que han caído los pobres tiburones en las películas, esta película casi merece una oportunidad.

Escena favorita: Lo único rescatable son las escenas de un grupo de jóvenes atrapados en una caseta de socorrista y rodeados completamente de agua. Por supuesto, allí son acechados por los tiburones. En ocasiones sí que daba la impresión de que, debajo del agua, en cualquier momento inesperado, podría surgir uno de los tiburones para hacer de las suyas.

Calificación: 3/10.